En un apretado encuentro, Santos venció a las viñamarinas en el último minuto.
Una cosa tienen que tener clara las jugadoras de Everton: pueden volver a Chile con la frente en alto. Es que lo que hicieron las viñamarinas en la Copa Libertadores femenina es digno de elogios. Y no sólo por el subcampeonato obtenido, sino que también por la personalidad, el buen juego y la solidez mostrada en Brasil.
No por nada, las pupilas de Mario Vera fueron las mejores de su grupo, dejando en el segundo lugar a Boca Juniors, uno de los favoritos para amargarle el torneo al Santos, el monarca del año pasado. Ya en semifinales, las oro y cielo exhibieron frialdad y madurez para eliminar a Deportivo Quito desde el punto penal.
Y sabían que la final ante el Santos no sería nada de fácil. Con su público apoyándolas y el objetivo de quedarse con el bicampeonato, las brasileñas dominaron las acciones en el primer tiempo, pero se encontraron con la enorme figura de Christiane Endler, quien evitó que las dueñas de casa abrieran la cuenta en el Arena Barueri.
Con el correr del encuentro, las evertonianas comenzaron a complicar a las locales principalmente con llegadas por las bandas, equiparando el duelo.
Sin embargo, cuando ya todos pensaban en los penales para definir al campeón, Maurine acertó un impecable tiro libre que se clavó en el arco de las chilenas en el último minuto, terminando con un sueño que estuvo más cerca que nunca.

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